lunes, 17 de septiembre de 2007

Tour Mälaren I. El coche

Las guías turísticas son muy malas... Tienen tours muy tentadores por el país que gente, como nosotros, aburridos de Björnkulla, no deja de querer hacer. Dos semanas después de asentarnos en nuestro pequeño poblado (en el que hasta para hacer la compra tienes que coger el tren), decidimos ver un poco de Suecia.

En un principio, queríamos hacer un tour por todo el lago Mälaren, pero éste es demasiado grande como para hacerlo en un solo día. Lo que estaba claro es que si queríamos ver más de una ciudad tendríamos que alquilar un coche. Un día que nos habíamos acercado a Estocolmo, fuimos a coger información a todas las casas de alquiler que estaban cerca de la Estación Central, es decir, Hertz, Avis y Europcar. Al final, la última resultó no sólo ser la más barata sino la que permitía a Raquel, que tiene desde un año y algo carné de conducir, llevar el coche. Manuel, aunque tiene la licencia, dijo que no quería tocar el coche, él sólo iría de pasajero.

Creo que nadie nos creyó cuando hablábamos de alquilar un coche. No es que no lo dijéramos. En realidad cada vez que podíamos hablábamos de ello porque necesitábamos a dos personas más para que el alquiler resultase rentable. Enrolamos en nuestro viaje a Meseret y seguimos lanzando indirectas. Al final, cuando volvíamos de la fiesta el viernes le preguntamos a Anne, una alemana que vive en el edificio A, si quería venir. Siendo cinco personas el coche, contando también con la gasolina, nos saldría a unos 20 euros cada uno, lo cual no es mucho.

El sábado Raquel y yo fuimos a por el coche a las 4 de la tarde. En realidad, ya habíamos ido antes a reservarlo para el domingo, pero como ese día abren a las 12 nos dijeron que nos lo daban el día anterior. Nosotras aprovechamos para ir al LIDL y hacer la compra del mes. Manuel, que no quiso venir porque dijo que estaba lloviendo y no tenía ganas, se perdió la compra de todo aquello que dura más de un mes. Luego fuimos al Coop Extra para comprar pescado e ingredientes para hacer un cocido y albóndigas. Por cierto, aquí no tienen morcillo ni hueso... pero como solucionamos nuestro cocido es otra historia.

Como ya he dicho nadie nos había creído en lo del alquiler así que alucinaron un poco cuando nos vieron aparecer con un Skoda Fabia.

3 comentarios:

Luis dijo...

Lo de que no se creían de que ibais a alquilar un coche merece un análisis más profundo. No os creían ........ ¿por ser chicas?, ¿por ser españolas?, ¿por ser erasmusianas?, ¿porque en Suecia se mueve uno siempre en bicicleta y no en coche?. Creo que merece la pena ahondar en este punto porque seguramente daría para otro blog.

Irene de la Torre dijo...

Los que no nos creeían eran erasmusianos; españoles, franceses, checos... No sabían de lo que éramos capaces jejeje. Pero ahora todos nos han copiado.

Luis dijo...

Así me gusta, abriendo camino, marcando la pauta, dejando impronta, ....... sois un grupo de amigas que marcará un antes y un después en los erasmus de esa universidad con nombre tan raro.