sábado, 8 de septiembre de 2007

El mundo del revés V. Música

Y, por último (creo), la música. Los españoles somos los de la pachanga, el reggeaton, la canción del verano. Creedme, aunque escuchéis Skape o Iron Maiden preferiréis la música española. Ya sé, el norte, lugar del rock, del metal, incluso de lo alternativo. Pues no. Ayer fue la prueba de que a los suecos les gusta, y mucho, el rap, el hip hop, el reggeaton y el bacalao todo mezclado. Se suponía que sería la fiesta del semestre, en un púb con dos plantas para que hubiera dos salas con música distinta. ¡Mentira! Una planta: el Mondo (donde comimos en la universidad el primer día). Eso sí, la bebida no era muy cara, unos 25 SEK, aproximadamente 3 ó 4 euros. Visto lo visto no es caro.

Pero la música... todo el rato la misma. En España se cambia, aquí se lo meten por vena. Acabé con un dolor de cabeza horroroso. No es que no disfrutara. Durante las 2 ó 3 primeras horas estuve bailando, o intentándolo porque no hay manera de bailar eso. Pero después de varías horas escuchando esa música, sinceramente, te aburre. Porque además a mí siempre me sonaba igual. Al menos el final de la noche no estuvo mal, nos fuimos a tomar galletas con un vaso de leche cortesía de Manuel a la “cocina familiar”. Eso salvó el día.

Y para más datos sobre el mundo al revés, véase:
  • Los franceses que no sabían que la mousse de chocolate y las crepes eran francesas.

  • Los suecos, que aunque llueva a mares o haga frío, visten como si estuviéramos a 30 grados.

  • Y... bueno, seguro que en los meses que me quedan encuentro más hechos que verifican este mundo al revés, mi querido Watson.

Hay van varias fotos de la fiesta:

Victor y Meseret

Raquel, Manuel y yo

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