sábado, 8 de septiembre de 2007

Mousses, crepes, bizcochos y tartas

Hemos tenido un fin de semana muy dulce. Damian y Victor (los franceses) nos habían prometido hacernos crepes y mousse de chocolate. Estos dos son muy raros, anda que no saber que los crepes y la mousse son de Francia. En fin, como he dicho lo habían prometido. Pero son tíos y, como tal, se escaquearon. Cuando llegamos a la “cocina familiar” Víctor se iba dejándonos con un “Damian lo va a hacer”. Cuando éste llegó nos dijo que el otro le había dicho que nosotras lo haríamos...¿No se suponía que por ser tipicamente francés les tocaba a ellos hacerlo?

En fin, Raquel, la coreana (no me acuerdo de su nombre), Meseret, Damian y yo empezamos a descifrar la letra de Victor...y nos decidimos por hacer las crepes, más que nada por una cuestión de legibilidad. Cuando ya llevábamos puestos los huevos, la harina, etc. para hacer la masa, Damian se va a tomar el café con Christian, el polaco que vive debajo de mi planta, es decir, en el edificio c. Total, que nos tocó a nosotras hacer las crepes. Mira que somos “pipas” (palabra de Borja que según él significa pardillo). En fin, he de decir que nos quedaron muy bien.

Cuando volvió Víctor hicimos entre todos la mousse. Nos íbamos repartiendo el batir las claras porque tardamos así como tres cuartos de hora en que se hiciera. No nos quedó mousse del todo porque el chocolate no lo hicimos demasiado líquido. Así que para cenar tuvimos tortitas (las que hicimos Raquel y yo) y las crepes (mucho más finas y que hizo Víctor porque a nosotras no nos salían). Por cierto, que cuando estábamos haciéndolas nosotras, vino Ida, una sueca que vive en la planta de la "cocina familiar" y que siente que su temporada erasmus ha vuelto, como quien no quiere la cosa a ver como las hacíamos...Tuvimos que preguntar si quería una...Al final de la noche, creo que se comió ¡más de cinco!, con nutella, nata montada y vainilla. Estas suecas sí que saben.

Y el sábado nos tocó el turno a Raquel y a mí. El miércoles habíamos comprado los ingredientes para hacer dos pasteles y lo teníamos todo planeado para que cuando viniera Axelina a las 5 estuvieran listos...pero la puntualidad no es lo nuestro. Fuimos a Huddina a comprar limpia hornos, porque están hechos un asco, y a una óptica a que me pusieran bien mis gafas porque las había aplastado al secarme el pelo. Sí, así soy yo. En fin, entre limpiar el horno y comer acabamos a las 4:30. Con lo que cuando recogí a Axelina, mi mentora, no había bizcocho ni tarta. Para más inri, la “cocina familiar” estaba vacía y cerrada y no podíamos entrar. Hasta media hora después no pudimos empezar a cocinar.

Tengo que decir que el bizcocho “tipical spanish” (según las preguntas de los de la cocina) de mi madre tuvo un gran éxito. En un principio era sólo para Axelina, Raquel, Meseret, Manuel (que se fue a Internet y no pilló cachó) y para mí porque la primera era la invitada y los demás habíamos comprado los ingredientes. Pero Victor, Chevy (de Sudáfrica) y Benedict (de Alemania) se sentaron en la mesa rodeando el bizcocho con cara de cachorro degollado...Tuve que invitarles a pillar un cacho. Y luego a Borja y a Ida. Así, quedó un trozo pero se lo comieron Raquel y Victor que querían repetir.

Y algo parecido ocurrió con el crumble de manzana que era el plato fuerte. Sólo quedó un trozo para Damian y para Manuel que está vez si pudo probar lo que había pagado. Ya hemos aprendido, la próxima vez que hagamos cocinitas, ya sean tartas, albóndigas o lo que sea se hace en mi cocina y luego lleva al otro edificio un trozo, que sino nos quedamos sin comida. El problema básico es que solemos comprar para este tipo de cosas de manera conjunta y nos invitamos los unos a los otros, como con las crepes y las tartas. Pero es que lo de las tartas resultó un poco violento y gracioso al mismo tiempo.

Os paso la receta de la famosa crumble de manzana.

Para 4 personas.
Preparación:15 min.
Cocción: 35 min.

Para la guarnición: 4 manzanas grandes, 1 cucharadita de mantequilla, 1 cucharadita de café de canela en polvo fuerte, 1 cucharada sopera de azúcar, ½ zumo de limón.

Para la pasta: 100g de harina, 60g de mantequilla, 75g de azúcar, 1 pizca de sal.

Preparar la guarnición: untar con mantequilla una fuente para gratinar. Colocar dentro las manzanas peladas, descorazonadas y sin pepitas, y cortadas en dados. Regar con el zumo de limón, espolvorear con azúcar y canela.

Precalentar el horno.

Preparar la pasta: en una ensaladera, mezclar la mantequilla, el azúcar, la sal y la harina. Aplastarlo todo con dos tenedores formando grandes grumos. Espolvorearlos sobre las manzanas. Cocer en el horno unos 35 min, hasta que la costra quede bien dorada.

Comer nada más sacarlo del horno, con nata espesa o helado de vainilla.

Trucos
A las manzanas se les puede añadir pasas, arándanos o compota de ruibano.
El crumble también se puede preparar con frutos rojos, una mezcla de mango y melocotón, etc.

Nosotras espolvoreamos un poco la pasta por las manzanas y luego echamos las fresas para después volver a espolvorear. No sé si por el jugo de las fresas la crumble nos quedó tan jugosa/líquida. Pero nos quedó muy bien.

La receta es del libro “Las recetas de mamá. Para estudiantes y solteros.” Adivina quién lo compró. ¡Muchas gracias má!

4 comentarios:

marenas dijo...

Hola Irene:
Cuando vuelvas tienes que hacernos uno... a toda la familia.Ummmmmmmmmm
Besos

Irene de la Torre dijo...

jajaja, por supuesto. Por cierto, quién eres??, ya sabes que esta familia es muy grande jejeje

marenas dijo...

Soy yoooooooooooooo
atkda...de los niervos.. ya sabes
:-))

Irene de la Torre dijo...

ah!! que has hecho tuyo el lenguaje de los sms, pues yo no te entendía :S